
Este post lo escribo para animaros a todos a tocar un instrumento musical. Existen varios tópicos circulando por ahí de razones por las que hay que tocar un instrumento de música. Yo empecé a tocar con 18 años; mi primer profesor dijo algo que se me quedó grabado en la memoria y que ahora siempre repito a mis alumnos: “Si todos tocáramos un instrumento de música, no habría guerras en el mundo”. Como frase es muy bonita, pero sinceramente, no veo yo a los dirigentes de este mundo tocando un instrumento.
Así que nuestra primera razón queda descartada porque costaría mucho llegar a la paz mundial con la poca sensibilidad de nuestros mandatarios. Bill Clinton lo intentó con el saxofón pero una de sus becarias lo intentó imitar sin gastarse un duro en instrumento y…se lió parda.
La segunda razón, que es la que me enganchó a mí, es esta: una vez escuché, creo que a unos tunos, que si sabías tocar un instrumento de música…te llevabas a las tías de calle. Esto me impactó mucho y … si eso era cierto…¡con uno que lo diga vale¡ Me fui a una tienda de música dispuesto a comprarme mi primer instrumento musical. Después de varios minutos oteando la tienda, descarté algunos por simple estética; por ejemplo, todos en los que tienes que usar la boca para sacar sonidos, así evitaría los chistes fáciles de mis amigos. Otros fueron descartados por el precio. Al final vi una guitarra española que valía 15000 de las antiguas pesetas (por cierto, aún no he conseguido ver las pesetas modernas). Intenté aprender por mi cuenta, pero me di cuenta de que todavía no existía youtube, así que no me quedó más remedio que apuntarme a clases particulares; sumando las 15000 antiguas pesetas de la guitarra, más el coste de las clases, salía una cifra que suponía un duro golpe a la modesta economía de mis años mozos; me reconfortaba pensar de que por fin iba a ligar.
Por causas que aún se desconocen y que preferiría no conocer, me vi con veinte años más con callo en los dedos de tocar la guitarra y el destino empeñado en que esos callos nunca tocaran una mujer después de haberla rondado. Creo que el mito de “si sabes tocar un instrumento te llevarás a las tías de calle” solamente se da si el instrumento lo tocas a la puerta de un puticlub y previo pago de 50 euros.
Con lo cual, esa razón también hace aguas, por lo que pasaremos a la tercera razón y definitiva.
Esta última razón y para mí la más importante, a pesar de que sólo fui consciente de ella después de varios años en el aprendizaje de guitarra. De joven yo pensaba vivir en un hermoso chalet a las afueras. Los empleados de un banco me convencieron para que cambiara mi sueño por un piso de mala muerte a la afueras de todo lo que ya está a las afueras. ¿A dónde quiero llegar? Pues bien, en mi piso de mala muerte vivía rodeado de vecinos por los todos los costados; escuchaba al de arriba tirar de la cadena, a la niña del vecino de al lado llorar cuando tenía gases o le salía algún diente, al perro del de abajo ladrar para que le sacaran al pipicán a aliviarse,…Total, que para que mis malgastados años de aprendizaje de guitarra no se fueran al traste (que bien traído lo de traste), seguí tocando pero ya con guitarra eléctrica y un ampli de 120 Vatios. Empecé a notar, que mis vecinos no me devolvían el saludo cuando me cruzaba con ellos. Yo seguía practicando mis escalas de guitarra con mis 120 Vatios de potencia. Al cabo de unos meses, todos mis vecinos más cercanos cambiaron de vivienda. Ahora vivo en un piso de mala muerte pero aislado, como en los chalets.
Después de tantos años tocando la guitarra no tengo mucha práctica, pero sí teoría. He recopilado todos los conocimientos adquiridos en todo este tiempo en una web para los que quieran saber cómo tocar guitarra.
Espero haberos animado a todos a tocar un instrumento musical. Todo sea por la paz mundial, ligar o vivir con un poco de intimidad.
Información adicional
Escrito en Archivo / Música / Razones para tocar un instrumento musical0 comentarios | Comenta esta publicación